Creo que no voy a ser la única que, cuando se propone una meta de este calibre, no tiene ni la menor idea de por donde empezar… exactamente así me siento en este momento. Falta aún aproximadamente un año y medio para iniciar la aventura, y es curioso que una parte mía se dice a sí misma, falta muchísimo, relájese, y otra parte de mí siente que se está quedando sin tiempo. Así que me fui a mi librero y me puse a buscar entre los pocos libros de montañismo que tengo, y pensé que, la mejor manera de iniciar este camino era leyéndome “The Pacific Crest Trials” por Zach Davis y Carly Moree. Y, definitivamente, siento que fue una buena decisión.

Me pareció superconveniente iniciar este proyecto de documentar mi proceso, con un ejercicio del libro, que aparece en el Capítulo 2, en donde hay que responderse a uno mismo 3 aspectos, (1) Estoy haciendo senderismo por el PCT porque …; (2) Cuando finalice de caminar exitosamente por el PCT, yo voy a…; y (3) Si yo me doy por vencida en mi intento de cruzar el PTC, yo voy a…. Y aunque siento que es un poco prematuro tener estos 3 aspectos definidos, y que las respuestas pueden variar/ampliarse de hoy a la fecha de la travesía, siento un gran valor en empezar a explorar e interiorizar el contenido de estas, como parte de mi entrenamiento mental.

Así que sin más que agregar este es el borrador de las respuestas a dichos cuestionamientos:

“Estoy haciendo senderismo por el PCT porque …”

  1. Quiero descubrirme y conocerme más a mí misma, … Más allá de mi profesión, de mi familia, de mi educación y de todo de lo que la sociedad me ha definido.
  2. Quiero descubrir de lo que soy capaz. Entender cualidades son mis límites.
  3. Quiero probarme a mí misma que yo puedo, que soy capaz de hacer y cumplir algo tan increíble y de esa magnitud. Probarme a mí misma que me puedo comprometer a cumplir una meta de principio a fin, y o dejarlo tirado.
  4. Siento que necesito hacer algo por mí misma. Toda mi vida he sido el tipo de persona que ha cumplido lo que se le ha pedido de ella (influencia de la familia y sociedad en general), como, por ejemplo: terminar mis estudios, sacar una carrera profesional, trabajar y ser independiente, … Es momento de hacer algo por mí y solamente para mí. Algo que nadie me pidió hacer/cumplir, nadie más que yo misma y para mi propia felicidad y satisfacción.
  5. Solamente en momentos de soledad, en la montaña, he logrado encontrarme con algo que es más grande que mi misma. Momento de alta espiritualidad donde me dejo abrazar por “algo” que es superior al hombre.
  6. Quiero llenar mi vida de excelentes recuerdos, anécdotas, aventuras y experiencias. Por más cliché que pueda sonar, uno nunca sabe hasta qué día va a estar uno vivo en esta vida. Hay que aprovechar lo más que se pueda.
  7. Quiero cambiar mi estilo de vida. Desde el momento en que pensé que este sueño de caminar el PCT podía dejar de ser un sueño y convertirse en una meta, mi vida empezó a cambiar y para bien. No me puedo imaginar del impacto que este podría tener, ya una vez concluida.
  8. Todo en mi ser grita por esta aventura. Mi salud física y mental lo necesitan. Un respiro, una pausa de esta vida. No puedo ser mal agradecida tampoco, y soy una persona privilegiada con el simple hecho de poder darle el lujo de proponerme una meta así. No obstante, sí necesito dar una pausa en mi vida y tener ese espacio para reevaluar el rumbo de esta y definir qué es lo que quiero para mi futuro.
  9. Quiero aprender cosas nuevas. Descubrir habilidades que ni siquiera sabía que tenía, hacer cosas que nunca pensé que iba a hacer. Aprender de otras personas, otras formas de ver y vivir la vida, y tomar para mí lo que más me enriquezca.
  10. ¡¡¡No hay mejor momento que el ahora!!! Invertir en esta aventura ahora, estoy 100% segura que va a dar grandes frutos en el futuro.

Cuando finalice de caminar exitosamente por el PCT, yo voy a…

  1. Demostrarme a mí misma que el trabajo constante, la perseverancia y la disciplina generan resultados increíbles. Puedo proponerme lograr toda aquella meta en la que fije mi mente, nada es imposible o inalcanzable. 
  2. Demostrarme a mí misma que soy suficiente, que soy capaz y que soy fuerte*. Después de tantos años, pero de verdad años y años, de tratarme como si yo no fuera así. Poder verlo de una forma tan tangible va a ser mega gratificante. La confianza en mí misma va a ser inquebrantable.
  3. ¡Rajar! Ja, ja, ja Me da un poco de pena pensar en eso, pero la realidad es que acabo de cumplir una meta monumental, me merezco dejar mi humildad de lado por un segundo y dar espacio al orgullo que siento por mí misma. No son muchas personas las que se proponen algo así y mucho menos llevarla a cabo. Debo de darme los méritos correspondientes.
  4. Tener una mayor claridad de quién soy y de quién me quiero convertir. Del rumbo de mi vida que quiero tomar.
  5. Tener mil y una historias que contar. Tantas experiencias nuevas, aventuras, aprendizajes. Definitivamente, se va a convertir en parte de mi vida, -de las historias más grandes en mi vida-.
  6. Haber creado amistades para toda la vida. Personas con las que creé una conexión para toda la vida. Tener personas con las cuales poder sentirme identificada y viceversa, vidas entrelazadas por una aventura tan monumental como lo está.
  7. Tener una visión de mundo más diversa. Abierta a nuevas posibilidades, nuevas experiencias, nuevas aventuras, nuevos estilos de vida, nuevas culturas, … Romper los paradigmas de mi vida que ya no me enriquecen y empezar a creer una vida que mejor me sirva.
  8. Haber aprendido cientos de cosas, – desde sobrevivencia, hasta de la vida en general -. Todo aprendizaje es siempre bienvenido en mi vida. Todo lo que me enriquezca y me haga crecer tiene un gran valor.
  9. Quiero (y espero aprender a) vivir más presente. Al final del día siento que las cosas se van a resolver de alguno forma u otra. Dejar de vivir preocupada/angustiada por el futuro y estar más en el presente y apreciar lo que tengo directamente en frente de mí.
  10. Quiero ser de las pocas costarricenses (no sé cuantos lo han logrado la verdad) que han logrado una hazaña como esta. Ser un ejemplo para seguir. Que a pesar de tener depresión hay luz al final del camino, y que se puede lograr grandes cosas si uno fija la mente en un objetivo claro. 

*en otra ocasión profundizaré sobre este tema.

Si yo me doy por vencida en mi intento de cruzar el PTC, yo me voy a….

  1. Sentirme decepcionada de mí misma. Trato de no ser dura conmigo misma, pero es lo que siento de verdad. Tanto esfuerzo, sacrificio, trabajo… tanto de todo como para simplemente rendirme. Si considero que debo delimitar lo que es aceptable en estos casos, aceptables razones por la cuales parar, y las que se me ocurren, son las siguientes:
    • Un familiar cercano está en una situación crítica.
    • Fallecimiento de una persona especial para mí.
    • Una lesión que por más que yo intente y lo intente, ya el doctor no me dé permiso de continuar, ya que atenta contra mi bienestar general o que puede crear una amenaza peor.

Son como las únicas razones, hasta el momento, que puedo pensar son de fuerza mayor para concluir esta aventura.

  1. Sentir avergonzada. La realidad es que si me aterra renunciar y tener que regresar a mi país y saber que tengo que dar la cara. Admitir a los demás que no lo pude lograr.
  2. Sentir que no puedo creer ya en mí misma. Y si yo sé… suena fea y hasta un poco dramático. Pero si siento el simple hecho de volverme a plantear otro reto me va a costar mucho. No quisiera llegar a pensar que no puedo cumplir ninguna meta que me proponga, … Que ya no soy capaz.
  3. Sentir que soy de esas personas conformistas.  Que yo no trabajo duro, o al menos no lo suficientemente duro, por lograr todo lo que quiero. ¿Me pregunto a mí mismo, será que algún día voy a lograr algo significativo (al menos para mí), o como siempre, lo voy a dejar tirado a medio camino?
  4. Sentir decepcionada de darme cuenta de que no soy la persona que yo pensaba que era. Realmente no quiero eso, de verdad que no. Quiero creer que soy capaz de lograr esto y muchísimas cosas más a lo largo de toda mi vida.

Escribir todo esto no ha sido fácil, me siento muy vulnerable. Pero lo curioso del asunto es que, me siento empoderada a la vez. Me gusta sentir que soy yo la que tiene el poder de contar de esta historia. Y aunque aún falta aproximadamente año y medio para emprender este viaje, esta es una forma para obligarme a mí misma a salir de mi zona de confort, dejar de tener miedo al qué dirán, y simplemente dejarme ser y dejarme soñar.

Espero poder ir compartiendo poco a poco mi preparación, tanto física como mental, para este reto/sueño. Ser completamente transparente en el proceso/recorrido. Pero sobre todo quiero ser yo misma y no perderme en el proceso.

Deja un comentario